Abuso Sexual Infantil, el silencio de los inocentes

El abuso sexual infantil se podría definir como aquel contacto e interacción entre un niño y un adulto, donde el adulto (agresor) usa al niño para estimularse sexualmente. El abuso sexual también puede ser cometido por una persona menor de 18 años, cuando ésta es significativamente mayor que el niño (la víctima) o cuando (el agresor) está en una posición de poder o control sobre otro menor.
Los abusos sexuales se definen a partir de dos grandes conceptos: el de coerción y el de la diferencia de edad entre agresor y víctima. La coerción (con fuerza física, presión o engaño) debe ser considerada por sí misma criterio suficiente para que una conducta sea etiquetada de abuso sexual del menor, independientemente de la edad del agresor. La diferencia de edad impide la verdadera libertad de decisión y hace imposible una actividad sexual común, ya que los participantes tienen experiencias, grado de madurez biológica y expectativas muy diferentes.
Formas de Abuso:
1. Incesto: los contactos sexuales realizados por familiares directos u otro adulto que ejerce la función de padre o tutor (padrastro, madrastra, padres adoptivos).
2. Violación: Acto sexual realizado por un adulto no familiar.
3. Contacto físico, manoseo, toqueteos al niño o del niño hacia el adulto.
4. Exposición del niño a la visualización de películas, revistas pornográficas o exhibicionismo.
Conductas que nos hacen sospechas de un niño abusado:
Las conductas varían según la etapa del desarrollo del niño y por si solas no son diagnosticadas.
Es el estudio integral del niño el que puede orientar o dar lugar a la sospecha de este problema.
Es importante tomar conciencia que los niños que avisan o cuentan sobre una situación de abuso sexual generalmente NO MIENTEN.
Clasificación sobre cambios de conductas por edades del niño víctima de abuso sexual:
Niños pequeños y preescolares
1. Trastornos de la conducta, retraso del lenguaje, enuresis, encopresis.
2. Trastornos del carácter: irritabilidad, llanto, inquietud.
3. Trastornos del sueño: dificultad para conciliarlo, pesadillas, terrores nocturnos
4. Miedos a determinadas personas y lugares.
5. Juegos sexuales y reiterados que no corresponden a la edad del niño.
6. Masturbación compulsiva.
Niños en edad escolar
1. Trastornos de conducta (problemas con sus padres, cambios de humor)
2. Trastornos del sueño.
3. Trastornos del aprendizaje.
4. Trastornos de la alimentación.
5. Trastornos de la imagen corporal.
6. Conocimientos sexuales inapropiados para la edad.
Adolescentes
1. Trastornos de la conducta (mala relación familiar, con sus semejantes, aislamiento, intento de suicidio, fuga del hogar, consumo de drogas y alcohol, depresión, etc.)
2. Trastornos del aprendizaje.
3. Trastornos de la alimentación
4. Contactos sexuales promiscuos
Signos Físicos del Niño Abusado:
En el abuso sexual puede o no haber contacto físico.
El examen físico debe ser realizado por uno o varios profesionales especializados en el problema.
Es importante destacar que un gran número de niños pueden no presentar signos físicos de abuso sexual.
Según la Academia Americana de Pediatría determinados signos físicos son sugestivos para el diagnóstico de este grave cuadro.
1. Lesiones en labios menores (niñas) que abarcan desde irritaciones hasta laceraciones en dicha zona.
2. Lesión del himen, cicatrices, escotaduras, distorsión, disminución, restos o ausencia del himen.
3. Lógicamente los signos de hemorragias genitales, bulbo vaginitis, infecciones urinarias recurrentes, lesiones en región anal, también son orientativos en estos casos.
¿Cuándo debe ser evaluado y examinado el niño o niña víctima de un abuso?
En la compleja trama del abuso sexual, deberán participar varias disciplinas en la evaluación del niño víctima de un abuso sexual. Tanto la examinación física como el interrogatorio debes ser realizado con cautela y con una lógica preparación previa del niño o niña. Es vital que el paciente sienta confianza y seguridad para que la evaluación no resulte traumática.
¿Qué se debe hacer frente a una situación de riesgo para el niño o niña?
El abordaje de estos problemas debe ser realizado por un equipo multidisciplinario que abarca médico pediatra, psicólogo infantil, asistente social y un abogado que dé su aporte legal.
El diagnóstico final está basado en el funcionamiento integrado de este equipo profesional.
En esta etapa es fundamental resguardar al niño/a de todo riesgo ya sea en su ámbito familiar si es posible o en una institución asistencial en caso de no contar con una familia de referencia.
Se solicita la protección del niño/a al defensor de menores. El trabajo de la justicia dependerá del análisis del equipo de profesionales quienes informarán a juez a cargo, el diagnóstico, la forma de resguardo del niño/a y las terapeutica a reaizar tanto al iño como a la familia o persona a cargo
¿Qué hacer como padre, educador o profesional ante un caso de abuso sexual o sospecha del mismo?
• Propiciar la confianza de los niños y escucharlos. Padres y educadores deben animarles a hablar ("Ten confianza en mí", "Puedes contarme lo que sea", "Quiero escuchar lo que me quieres decir", "Yo puedo ayudarte a solucionarlo").
• Creer al niño. No hay que cuestionar la veracidad de los hechos porque cuando los niños cuentan un abuso, no mienten prácticamente nunca.
• Decirle que no es culpable. Casi siempre muestran sentimientos de culpabilidad, por lo que es muy importante dejarle claro que él no tiene ninguna culpa, que el responsable es el agresor ("Tú no has hecho nada malo", "No es tu culpa", "Tú no has podido evitarlo).
• Hacer que se sienta orgulloso por haberlo contado. Quienes comunican estos hechos son valientes ("Estoy muy orgulloso de ti por habérmelo contado", "Has sido muy valiente al contarme esto").
• Asegurarle que no le ocurrirá nada, que el abuso no se repetirá y no habrá represalias ("Ahora que me lo has contado, ya no volverá a suceder").
• Decirle que saldrá adelante ("Sé que ahora te sientes mal, pero te vamos a ayudar para que vuelvas a sentirte bien").
• Expresarle afecto. Necesitan sentirse seguros y queridos, sobre todo en situaciones traumáticas como en los casos de abusos sexuales.
• Hablar de lo ocurrido y del agresor. El niño debe reconocer sus sentimientos. Hay que animarle a hablar del abuso y hablar del agresor como alguien que necesita ayuda ("¿Quieres contarme cómo ocurrió?, "Te ha hecho algo malo, pero él también necesita ayuda para que no lo vuelva a hacer").
• Comunicar el abuso a la familia o a los Servicios de Protección de Menores. Hay que informar a la familia de lo ocurrido cuanto antes, para que busquen la ayuda necesaria y protejan al niño para que el abuso no vuelva a producirse. Si el abuso es intrafamiliar, se debe informar a un familiar directo diferente del agresor. En estos casos conviene seguir el caso, llamando a la familia o concertando entrevistas con ella para comprobar si está intentando resolver el problema o si se está ocultando o negando, como ocurre muchas veces. Si está implicado el padre, hay que comunicarlo a los Servicios de Protección de Menores para evitar que los miembros de la familia se organicen y silencien el abuso.
Lo que nunca hay que hacer
• Culpar al niño del abuso. No hay que reñirle o castigarle por lo sucedido.
• Negar que el abuso ha ocurrido ("¿Estás seguro/a?", "No es verdad, debe ser un malentendido", "No inventes esas historias").
• Expresar alarma, angustia por el niño/a o por el agresor.
• Tratar al niño/a de forma diferente. Evitar tocarle, acariciarle, hablar de él o ella como la víctima.
• Sobreprotegerle.
El abuso sexual infantil como ven tiene todo un trasfondo que mantiene a la victima en un intenso trauma, aquel daño físico y psicológico jamás podrá ser olvidado por estos niños quienes necesitan del apoyo de muchos para lograr salir adelante luego de sufrir un abuso sexual. Por lo tanto es importante cuidar de los niños ya que es un problema que hoy en día es frecuente y lamentablemente son muy pocos los casos donde los agresores son penados por la ley, ya que el silencio de los inocentes niños es de carácter forzado, tanto así que muchas veces los niños viven con este gran daño durante todas su vidas en secreto.
Carolina Aguilera.







